El
pasado 18 de noviembre se han presentado en Can Xalant tres proyectos
que atraviesan el Atlántico y se instalan en el complejo entramado de la
sociedad colombiana: las impresiones de Pilar Bonet sobre la
apropiación en el arte contemporáneo durante su residencia en Lugar a
dudas (Cali), la reformulación del modelo de las bienales en el proyecto
MDE11 presentado por Conrado Uribe y La memoria reciclada, de
Pep Dardanyà, conforman este viaje transoceánico.
Moravia,
barrio marginal de Medellín, se asienta desde hace cinco décadas junto
al basurero municipal. En sus calles intrincadas se ha gestado una
historia ignorada que es a pequeña escala la historia de Colombia.
Guerra, desplazamiento, violencia, narcotráfico, luchas, vida y
esperanza constituyen esta otra cara de Medellín.
Mediante
el proyecto La memoria reciclada, los habitantes de Moravia a
escenificar y representar su propia historia, reconociéndose en ella y
delimitando los doce episodios más significativos desde el asentamiento
del barrio.
Aun así, Moravia es un caso
especial, desde que se construyó el Centro de Desarrollo Cultural de
Moravia, macro edificio que ha atraído diversos proyectos artísticos,
culturales y sociales, el barrio de invasión se ha convertido en un
laboratorio social donde se imbrican lecturas teóricas con el diario
transcurrir de los hechos, que siguen la el rumbo del país. Violencia y
esperanza aun constituyen la esencia de Moravia. Violencia y esperanza
que pueden ser estudiadas, representadas, visibilizadas… pero que fuera
de Moravia son siempre ignoradas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
HABLAD AHORA O CALLAOS PARA SIEMPRE